viernes 28 de noviembre de 2008
Lunática-Noviembre
Entre el tango y el vino de Logroño, las sensaciones embargan mi mente, haciéndome evocar el sabor de aquellos labios tan castizos, haciéndome pensar en todos aquellos que no he probado, emocionándome por todos aquellos que aún me quedan por degustar.
No me queda más que sonreír, sonreir al sol, a la vida en todas sus vertientes. Este año cumpliré uno más con la sonrisa en los ojos, en la boca, en cada una de mis costillas, porque ya me cansé de esperar de que la vida me sonría a mí, porque ya está bien de menospreciarme, de hacerme valer de menos. Ya es hora de mostrarme tal y como soy; no hay más.
Así que así espero los futuros días, con la sonrisa eterna, una veces más real que otras, sin fe en la que creer, pero manteniendo la esperanza de todo lo que tiene que llegar.
Me encantaría poder celebrar mi cumpleaños con una fiesta multitudinaria, donde todo el mundo disfrute del tiempo pasado a mi lado, pero he llegado a la conclusión, de que tal vez sea tiempo perdido para mí. Demasiados compromisos tiene ya la gente para darle más; no creo en las cosas hechas por quedar bien. Así que tal vez me quede sin celebrar mi cumpleaños, o tal vez los planes espontáneos me dejen extasiada. Me gusta vivir en la incertidumbre.
Me niego a leer todo lo que he escrito. La verborrea del vino, no debe de ser rectificada.
Estoy feliz, feliz de volver a celebrar un cumpleaños, feliz de abarcar tanta felicidad con tan pocos motivos, feliz de que el sol salga cada mañana, feliz al contemplar en lo que me he convertido, y feliz por lo que puedo llegar a ser. Tan sólo tengo que evitar que algo empañe dicha felicidad, pero como nace de mí, creo muy difícil que se pueda esfumar.
lunes 25 de agosto de 2008
Agosto
Con acceso denegado y sin ganas de buscar la clave, me quedo con el sabor del buen vino en los labios, los días de agosto con manga larga, los madrugones sin sentido para desayunar en la ribera del Ebro....Y cada día que pasaba más y más calor, pero de esa calor que necesitas la manta para esconderlo...Hasta la vuelta a "la terreta", a las noches de insomnio y de sudor, al sopor de agosto, a disfrutar cada minuto, a broncearme en la barriga del mar, a terminar la noche del sábado con los primeros rayos de sol, a descubrir que me gusta Elvis y que los Beatles pueden ser una buena banda sonora para ciertos trocitos de tu vida.
Lo más importante de todo, la sonrisa que no se me borra, a pesar de ser lunes, a pesar de que agosto se termina, a pesar de la cartera esté llena de aire, a pesar de los pesares, cuando he abierto los ojos esta mañana, no he podido hacer otra cosa que sonreir, porque la habitación estaba llena de colores y el más importante se acurrucaba en mi pecho.
lunes 5 de mayo de 2008
El puente reflexivo
Seguro que con el paso del tiempo el violín sonará sin temor a su profundidad, destilando de la tristeza la belleza extrema.
Seguro que el piano expanderá su melodía, y del solo de piano, hará una pieza excepcional, siendo capaz de transmitir el dolor y la alegría en la misma nota.
viernes 14 de marzo de 2008
Nuit
Quiero delirar en aquellos sueños que mis labios no me dejan pronunciar.
Quiero desbordarme en la realidad que mis ojos no se atreven a mirar.
Al fin y al cabo,
es lo que no dejo de hacer:
querer.
miércoles 5 de marzo de 2008
Carta al vacío
Aquí me encuentro rellenando unas líneas en tu recuerdo. Sé que has decidido marcharte, y que lo más seguro es que no quieras volver. Pero a veces creo adivinarte en los días de ventisca. Y hoy es uno de esos días.
Mentiría si te dijera que te echo de menos, pero después de estar tanto tiempo junto a ti, me he dado cuenta que no es tan difícil no dejarte hueco.
Sé que nunca has estado muy interesado en las cosas que sentía, que siempre andabas muy ocupado desbordándote en todo lo que me rodeaba, pero me gustaría hacerte llegar todo lo que se esconde en tu ausencia. Seguro que me contestas que gustoso compartirás cada sonrisa, cada mirada, cada caricia, cada, palabra...Pero por una vez, sabes de antemano de que no ocurrirá, miles de veces me has confesado que no soportas la alegría, que te angustia el calor que se escapa de dentro, y que le tienes fobia a la luz.
Tal vez algún día quieras volver a mí lado, y conociéndote como te conozco, sé que lo intentarás por todos los medios. Por eso he decidido escribirte, para decirte que sé lo acostumbrado que estás a mí, que tal vez yo te trate como nadie, pero que tienes que ser razonable y comprender que ya no tienes cabida en mi vida.
Pero no quiero que te pongas triste, ni que me reproches que no tienes lugar a donde ir, porque te he preparado una habitación, la más helada del piso, con la persiana siempre bajada, como a ti te gusta. Creo que te sentirás agusto, y te prometo que respetaré tu intimidad, no abriré la puerta, por no molestarte.
Espero que no sientas mucha nostalgia de los viejos tiempos cuando leas esta carta, y que te encuentres agusto con tu nuev@ compañer@, pero recuerda que si alguna vez te cansas de ser importante en vidas ajenas, tienes una habitación esperándote.
martes 4 de marzo de 2008
Cosas que nunca te conté
Si el polvo no cesa en su empeño de vivir por qué nos cuesta tanto a nosotros, si sólo somos futuro polvo.
viernes 15 de febrero de 2008
Porque los viernes son como los lunes
Febrero nunca es tranquilo. Entre los cumpleaños y las obligaciones se te pasa medio mes. Además, siempre hay que digerir el eterno enero. Tal vez ahora, que soy totalmente consciente de los ciclos, pueda salir de la espiral. A veces siento que no puedo salir del remolino, que los sentimientos hacen barrera ante la realidad. Entonces, como en sueños, me veo lejos, muy lejos de la boca del caos. Me veo a mí misma agarrarme con fuerza, levantarme y caminar. Pero veo que los pasos son imprecisos, como dolidos por tanta tensión, sin rumbo marcado. Pero es que en sueños, no se puede precisar las sutilezas importantes.
Es tan sólo que a veces me enredo entre pensamientos oníricos, que mi imaginación se hospeda en un mundo a años luz en el que vivo. Pero siempre hay alguien capaz de hacer que me mire en espejo, que vea en lo que me estoy convirtiendo. A veces me quedo asombrada, otras me siento orgullosa. No sé. Pero me gusta, me gusta esto de quererse, de ser coherente.